13 de diciembre de 2015

Pedro Peix: Otra forma de nombrar la nostalgia



Un dandy, al estilo Lord Byrond, un príncipe de la palabra, un narcisista, un bacante, misógino, temerario y de temer, lujurioso, paradójico y maldito, al  estilo Celine, irreverente y escandaloso, desdeña el reconocimiento, abomina de los espíritus intelectuales rendidos ante las mieles envenenadas del poder. 


Por Ángela Hernández



“Pedro Peix es un verdadero rebelde de las letras dominicanas, tanto en lo personal como en su crítica social. Pudo haber sido un político, pero el podría afirmar con  Kipling que el mundo no es que este mal hecho:
/es que está sin hacer. Podemos impacientarnos y pedirle un orden, pero es más deseable recrearlo y darle un orden verbal, una posibilidad de ensueño, una creación/, sin pretender que /un universo de palabras sea una solución a la realidad sino realidad en sí, construcción desde la mirada/[1].
Vistas así las cosas, me animo a entrar al universo de Pedro Peix como a una realidad en sí. (“El hombre tiene un reino interior contra el que nada pueden las palizas de afuera”[2]).  Enseguida me percato de dos situaciones:
La primera. El análisis siempre puede sesgar, o bien cegar, un texto. Hay que andarse con cuidado, sobre todo, como es el caso que nos ocupa, cuando se trata de una obra abundante, que ha mantenido un dinamismo expresivo y estético que lejos de anquilosarse parece nunca agotar las aventuras de la imaginación y de la forma. (Parece coincide con la norma de Kipling: “En cuanto veas que sabes hacer algo, haz algo que no sepas”[3]).
La segunda. Los textos de nuestro autor se prestan a tan variadas lecturas que es un tanto difícil elegir un ángulo o tema marginando otros. Pero, como uno de los pecados frecuentes de método es abarcar más de la cuenta, cayendo en divagaciones o pretenciosas fórmulas,  estaba conminada a elegir un aspecto de la obra o un texto particular.
Me permito decir que esta exposición solo quiere convertirse en el punto de partida que me desafíe a continuar conociendo y trabajando, en la mejor manera que pueda hacerlo, la cuentística de Pedro Peix.
PEDRO PEIX: DEFINICIÓN Y PERFIL

De él se hacen y se seguirán formulando numerosas y contradictorias calificaciones. Ante su personalidad no es posible guardar indiferencia. Un dandy, al estilo Lord Byrond, un príncipe de la palabra, un narcisista, un bacante, misógino, temerario y de temer, lujurioso, paradójico y maldito, al  estilo Celine, irreverente y escandaloso, desdeña el reconocimiento, abomina de los espíritus intelectuales rendidos ante las mieles envenenadas del poder, infatigable…
De mi parte, algo me atrevo a afirmar. Pedro Peix es un espíritu libérrimo, sin medir costos ni riesgos. En atmósfera amiga, irradia una energía hermosa e incitante. Y, aun cuando no se disienta de sus ideas o enfoques, obliga al respeto por simple contraste. Es que estamos asfixiándonos en un mar de arreglos, concesiones, labilidad mental, trueques y cálculos oportunistas.  Un espíritu, como el de Peix, que se atreve a defender su palabra, aunque censuren sus artículos y traten de anular su voz,  que desafía todos los duros poderes que rigen la vida social dominicana, ha de admirarse porque en verdad mueve a respeto.

Nadie ha percibido a Pedro Peix con mayor definición que el extraordinario escritor italiano Danilo Manera. Tal vez porque este amigo oriundo de la patria de Dantes y Marco Polo posee un ojo verdaderamente privilegiado puesto que aúna rigurosa perspectiva académica y un alma apasionada que con vocación por las rupturas y los descubrimientos.  Manera describe a Peix, y no podemos dejar de sentir una corriente de afinidad entre estos dos hombres, pertenecientes a esa fraternidad del mar,  aquella que acerca los signos y destinos, mediante los viajes, las aventuras y encuentros posibilitados por la imaginación.
[Pedro Peix] Es un dandy incómodo, intemperante y con la genialidad del artista maldito, viajero empedernido y asiduo de la noche. De sangre ardiente tanto en la polémica intelectual como en lo carnal, se declara consagrado a explorar hasta el fondo la existencia; elitista y heroico, de mil oficios y ninguno, aparte de la escritura, que es para él como un irrenunciable reto amoroso. Las únicas señas de identidad que conoce son las del honor, imperiosas y puras, mientras que considera la dignidad poco menos que fachada y artificio burgués. 
Melena densa y larga, bigotes muy cuidados, me recibe elegantemente vestido en un amplio salón de muebles y objetos de gusto refinado, fumando puros y bebiendo un café tras otro. Sobre la mesa, una máquina de escribir Smith Corona de época con una hoja amarillenta.[4]

De su parte, Peix a Danilo Manera le ha confesado a Manera “Aquí los escritores hacen otras cosas, les falta agallas para saltar al vacío, arriesgarse a romper las naves y profundizar completamente en la literatura a través de la vida” [5]. Esta opinión sobre sus colegas coetáneos deja al desnudo lo que es el fundamento de su propio arte escritural.
El Peix que habla en confianza con Danilo Manera, declara que “no hay tierra firme para sus sueños”. En él aflora el crítico social y, en pocas palabras, condena todo el stablisment de desequilibrios apabullantes y subordinaciones de conciencias:
Se quiere homogenizar el pensamiento, negar toda transgresión al vacuo fluir de la sensatez y de la resignación. Se critica al nihilista, en vez de criticar al usurero. No se permite decir que la voluntad popular está todavía en manos de grupo de poder económico consolidado, que no somos soberanos porque nuestra democracia está sujeta a constantes controles y al visto bueno de los demás, desde el Fondo Monetario Internacional a la Casa Blanca. Y a mí no me apetece nada que mi país se convierta como mucho en un paraíso fiscal[6]. *
En la contraportada de su primer libro de cuentos, Las Locas de la Plaza de Los Almendros, se nos informa que Pedro Peix nació en Santo Domingo, en 1952, realizó sus estudios primarios en México y Panamá, y completó su educación secundaria en Guatemala y Costa Rica. Estudió Derecho en la Universidad Pedro Henríquez Ureña.
Tenía solo 22 años al momento de publicar su primera obra, la novela El Placer está en el Último Piso. Había publicado algunos cuentos y poemas y escribía en el Listín Diario. Ha pasado la mayor parte de su vida viajando. “Siempre sin pausa, atropelladamente de un lugar a otro”[7].
El Peix viajero…  tal vez sea la clave de muchas de sus obsesiones y apuestas. Nos lleva a percibir esa dimensión de escritor que se bate a duelo con tantos, que precisa batirse a duelo, porque en ese movimiento tenaz su sangre circula, se oxigena. La insularidad cultural simplemente le resulta aterradora, inaceptable a sus bríos y experiencias sensoriales.
Ya en su primera novela se encuentran las pistas de muchos de sus temas. También pueden rastrearse en ella el lugar que ocupa la Zona Colonial en la memoria del autor, así como las huellas de sus escritores más queridos.
Las dos citas con las que se inicia el libro revelan puntos relevantes del universo creativo del escritor. En la primera, Bertrand Russell, advierte que “El escritor que trata un tema sexual corre siempre el peligro de que quienes opinan que esos temas no deben mencionarse lo acusen de desmedida obsesión por el asunto”.  La dimensión erótica (y casi puramente sexual en ocasiones)  se manifestaba ya como una de las vetas de la literatura de Peix. La cita podría tomarse como una aclaración, una defensa o una explícita declaración abierta mediante la cual el joven escritor daba cuenta al público sobre su talante. La segunda cita, de Dostoievski, nos hace saber la importancia de “la gente vulgar en la creación literaria, pues es en todos momentos la llave y el punto esencial en la cadena de asuntos humanos”.
En la contraportada de la novela se informa que en la misma “se describen los hábitos sexuales de seis hermanas, aunadas todas por un lazo mágico, genético, compulsivo, voluptuoso: el goce ilimitado de los sentidos”. Se comenta, asimismo, que desde sus primeros escritos, Pedro Peix ha mostrado un gran interés “por la descripción precisa de los olores, los sonidos, las reacciones del tacto y la perspicaz exactitud de la vista”.  “La poesía del sexo es cruda y nada exultante”, afirma el propio autor.
Las frases más elocuentes de la mencionada presentación nos hacen pensar en El Placer está en el Último Piso, como obra con acusados rasgos autobiográficos. Se trata de un joven con un fuerte talento creativo al que le arde la carne tanto como el alma, deseoso, casi exasperado, por hacer saltar las conductas anquilosadas y las convenciones que presiente esclavizantes.
En su estudio sobre Colette, Julia Kristeva, hace una cita de la escritora francesa, de quien dijo que tomo la escritura como un pretexto para el asombro: “Entre lo real y lo imaginario, está siempre el lugar de la palabra, la palabra magnífica y más grande que el objeto”[8].
NOSTALGIA
Pensaba hablar de los cuentos más celebrados de Pedro Peix, pero al leer Las Locas de La Plaza de los Almendros, repare en la importancia de estos textos primeros para conocer al autor. Ya en ellos se muestra la fuerza narrativa, alimentada por una imaginación fecunda, una visión poética y el diestro empleo de voces múltiples que plasman historia casi visuales, táctiles; los diálogos tejiendo un murmullo atemporal y cautivante. Me llamaron la atención de manera particular el vuelo de la nostalgia, los personajes femeninos tan de nuestra cultura y al mismo tiempo tan universales, el peso de la fatalidad, y no menos, la poesía que lava incansablemente esa realidad.
El verdadero personaje, el central, el que unifica como una corriente subterránea todas las historias, es la nostalgia. Una flor entre el cruce de dos sombras. Nostalgia de belleza y frescura. De amores fluyentes. Lo que derrumba no es el tiempo sino la falsedad. Ambientes, por momentos, al estilo Comala, porque estos dos hombres parecen conversar en la ultratumba. La maravilla y la transgresión. La violencia contra la inaceptable e inconcebible libertad sexual de las mujeres. El escarmiento que se convierte en autocastigo. Personajes encantados en sus destinos. La muchacha, que pudiera resultar una malvada, es, no solo linda y apetecida entre todas, sino la más exenta de perversidad. Casi una niña. Muy pobre. Muy libre. Los hombres la admiraban, la deseaban, la gozaban. La destruyeron. Un cadáver que olía a nardos.
A pesar de que el realismo mágico, en auge por ese tiempo, deja sentir su influencia en la manera de nombrar los personajes o mostrar los espacios (podemos sentir a Rulfo y a García Márquez), el sello estilístico de Peix se define con un cierto poder que ira acentuándose con el tiempo, en una perenne búsqueda y renovación en las que gana corporeidad, precisión y vida propia.
Los llamados temas sociales se hacen presentes en parte de estos cuentos. Recordemos que estamos en los setenta, en una sociedad polarizada políticamente y reprimida en sus libertades esenciales. En estos temas Peix será el mismo, imprimiendo a sus narraciones un hilo totalmente alejado de panfletarismo. No hay compromiso más que con el narrar, pero en ese narrar late una conciencia conmovida por las tradiciones abusivas que ha hecho de prácticas malvadas las fuentes de enriquecimiento por un lado y de vejaciones y miseria infinitas por otro.
En el cuento “Las comadres de Loma Blanca” las voces, principalmente femeninas, van relatando como la gente del pueblo va perdiendo todo, primero lo material cotidiano, luego la tierra, el sosiego, el libre albedrío, la vida, en un proceso demoniaco, brutal. Es un cuento que se inscribe temáticamente, y por su contundencia, en el ámbito del desarraigo y expoliación a los campesinos y campesinas, acompañados de la manipulación e intimidación de los codiciosos e inescrupulosos políticos, quienes van apropiándose de las tierras, los espacios, la voluntad, las identidades. En los diálogos, la gente del pueblo, nos transmite su angustia, tensión y vulnerabilidad.
Primero desapareció el colador, la higuerita de limpiar arroz, la cama, las paredes:
Ya Loma Blanca no es la de antes” las paredes y los muros están llenos de papeles con la cara de un Hombre que no conocemos, y en muchas casas también está su retrato colgado de la pared, al lado del Sagrado Corazón de Jesús y la Virgen de la Altagracia” el mismo alcalde ha mandado a colocar un letrero bien grande en el techo de su casa donde aparece el nombre de Dios al lado del nombre del Hombre: incluso muchas mujeres que andan para arriba y para abajo con sus pañuelos blancos en la cabeza, han hecho en hogares un altar con la imagen del Hombre[9]. 
En “El Batallón Azul”, se muestran los mundos distintos de las mujeres y los hombres en cuanto a la guerra y el patriotismo. 
Abuela dice que el cielo de la tarde está en las banderas. En todas partes, mi hijo, resbalando por los balcones, derramándose por las repisas de las ventanas, temblando en las puertas están las banderas. Hoy es día de fiestea, día de flores apretadas en las manos, de pañuelos a la altura del llanto.
“Sucedió en Barrancas” es un cuento cinematográfico, como muchos otros de Peix
Miedo, patriarcalismo, perversidad, tiranuelos, la violencia contra las mujeres, la codicia… Los importantes son derrotados por el tonto, el retrasado, el único con verdadero valor y valores. La venganza de los abusados, de los más pobres.
SOBERANÍA Y NOSTALGIA

La libertad, individual y colectiva, es algo extremadamente necesario y extremadamente frágil. Difícil resulta de desprenderla del dúo libertad-control. Nietzsche decía, más o menos, que control o dominio era la palabra clave en la historia. La lucha por el control de un ser humano sobre otro, de un grupo sobre otro grupo, de una raza sobre otra, de un sexo sobre el otro, etc.  Define la trama de la historia humana. Pero lo mismo podría afirmarse de la libertad. Todas las luchas humanas, en última instancia, han significado una tensión, un esfuerzo, un sacrificio hacia y por la libertad.
De alguna manera intuitiva, sabemos que al perder libertad perdemos el alma.
Experimentar a Dios, iluminación inexplicable, qué es sino sentir cómo la libertad encarna y pone en trance la materialidad que somos; carne, forma viva. Experimentar la libertad es sentir la ilimitación. Lo imposible.
Pero solo sabemos que estamos perdiendo el alma, cuando nos sentimos bordear el estado de sofocación. Intuimos la vaga y constante amenaza. Nos enfermamos de los huesos y el ánimo, aunque continuemos funcionando en todas las rutinas.
La libertad reside y emana de la inocencia. De ese estado de gracia en el que aún no nos han cercado las nociones tempo-espaciales, ni el concepto de límite, ni el destino de separación. El auténtico poeta, el demiurgo, transforma esta intuición de inmanencia y pérdida en conocimiento e imaginaciones coherentes.
Perdonen la digresión. Viene al caso porque la he escrito a propósito de leer con atención el libro Las Locas de la Plaza de Los Almendros, la segunda obra publicada por Pedro Peix, la que va a mostrarnos un abanico de temas profundamente humanos y nuestros, sacando provecho de los nuevos rumbos de la narrativa latinoamericana.

Fuente acento.com.do  Cultura

10 de diciembre de 2015

Julio Cortazar

10 Frases de Amor

1. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio.

2. Por eso no seremos nunca la pareja perfecta, la tarjeta postal, si no somos capaces de aceptar que solo en la aritmética el dos nace del uno más el uno

3. Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte.

4. Creo que no te quiero, que solamente quiero la imposibilidad tan obvia de quererte como la mano izquierda enamorada de ese guante que vive en la derecha.

5. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitas a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa.

6. Me basta mirarte para saber que con vos me voy a empapar el alma.

7. Una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

8. Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo. Lo que me gusta de tu sexo es la boca. Lo que me gusta de tu boca es la lengua. Lo que me gusta de tu lengua es la palabra.

9. Vení a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará

10. Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino es también la luna y el espejo, busco esa línea que hace temblar a un hombre en una galería de museo. Además te quiero, y hace tiempo y frío

25 de noviembre de 2015

Hermanas Mirabal Amén de Mariposas


Amén de Mariposas
Don Pedro Mir

PRIMER TIEMPO

Cuando supe que habían caído las tres hermanas Mirabal me dije:
la sociedad establecida ha muerto.

(Lapislázuli a cuento de todo emblema ruidoso
mentís en A referido a un imperio en agonía
y cuan ha sido comprendido desde entonces
me dije es que la sociedad ha muerto)

Comprendí
que muchas unidades navales alrededor del mundo
               inician su naufragio
               en medio de la espuma
               pensadora
y que grandes ejércitos reconocidos en el planeta
               comienzan a derramarse
               en el regazo de la duda
               pesarosa

Es que
hay columnas de mármol impetuoso no rendidas al tiempo
y pirámides absolutas erigidas sobre las civilizaciones
que no pueden resistir la muerte de ciertas mariposas.

Cuando supe que tres de los espejos de la sociedad
tres respetos del abrazo y orgullo de los hombres
tres y entonces madres
                                         y comienzo del día

                               habían caído
                               asesinadas
                               oh asesinadas

               a pesar de sus telares en sonrisa
               a pesar de sus abriles en riachuelo
               a pesar de sus neblinas en reposo

(y todo el día lleno de grandes ojos abiertos)

               roto el cráneo
               despedazado el vientre
               partida la plegaria
               oh asesinadas

comprendí que el asesinato como bestia incendiada por la  
   cola

no se detendría ya

ante ninguna puerta de concordia
ante ninguna persiana de ternura
ante ningún dintel ni balaustrada
               ni ante paredes
               ni ante rendijas
               ni ante paroxismo
               de los progenitores iniciales
porque a partir de entonces el plomo perdió su rumbo
                               y el sentido su rango
                               y solo quedaba en pie
                               la Humanidad
emplazada a durar sobre este punto
                               escandaloso
                               de la inmensidad
                               del Universo
Supe entonces que el asesinato ocupaba el lugar del
   pensamiento
                               que en la luz de la casa
                               comenzaba a aclimatarse
                               el puerco cimarrón
                               y la araña peluda
que la lechuza se instalaba en la escuela
                               que en los parques infantiles
                               se aposentaba el hurón
                               y el tiburón en las fuentes
                               y engranaje y puñal
                               y muñón y muletas
                               en los copos y de la cunas
o que empezaba entonces la época rotunda
                               del bien y del mal
                               desnudos
                               frente a frente
                               conminados a una sola
implacable definitiva
                               decidida victoria
                                                            muerte a muerte
Oh asesinadas
                         No era una vez
porque no puedo contar la historia de los hombres
               que cayeron en Maimón
               y Estero Hondo
               a unos pocos disparos de Constanza
               en el mismo corazón del año 1959
puesto que todo el mundo sabe que somos el silencio
               aun en horas de infortunio

No era una vez porque no puedo contar la historia
de este viejo país del que brotó la América Latina
puesto que todo el mundo sabe que brotó de sus vértebras
en una noche metálica denominada
                                                            silencio

               de una vértebra llamada Esclavitud
               de otra vértebra llamada Encomienda
               de otra vértebra llamada Ingenio

y que de una gran vértebra dorsal le descendió completa
                                  La Doctrina de Monroe

No contaré esta historia porque era una vez no la primera
que los hombres caían como caen los hombres con un
   gesto de fecundidad
para dotar de purísima sangre los músculos de la tierra

La espada tiene una espiga
la espiga tiene una espera
la espera tiene una sangre
que invade la verdadera

que invade el cañaveral
litoral y cordillera
y a todos se nos parece
de perfil en la bandera

la espiga tiene una espada
la espada una calavera



Pero un día se supo que tres veces el crepúsculo
tres veces el equilibrio de la maternidad
tres la continuación de nuestros territorio
sobre la superficie de los niños adyacentes
reconocidas las tres en la movida fiebre
               de los regazos y los biberones
protegidas las tres por la andadura
               de su maternidad navegadora
               navegable
               por el espejo de su matrimonio
               por la certeza de su vecindario
               por la armonía de su crecimiento
               y su triple escuela de amparo
habían caído en un mismo silencio asesinadas
               y eran las tres hermanas Mirabal
                               oh asesinadas
entonces se supo que ya no quedaba más
               que dentro de los cañones había pavor
               que la pólvora tenía miedo
               que el estampido sudaba espanto
               y el plomo lividez
y que entrábamos de lleno en la agonía de una edad
               que esto era el desenlace de la Era Cristiana




Oh dormidas
oh delicadas
qué injuria de meditar

El mes de noviembre descendía sobre los hombros
como los árboles aun debajo de la noche y aún
               dando
               sobra
Oh eternas

El péndulo palpitaba las horas del municipio
y el pequeño reloj destilaba en silencio gota a gota
veinticinco visiones de una día llamado noviembre

Pero aun no era el fin
oh dormidas
aún no era el fin
no era el fin




SEGUNDO TIEMPO


Cuando supe que una pequeña inflamación del suelo
en el Cementerio de Arlington
se cubría de flores y manojos de lágrimas
con insistencia de pabellones y caballos nocturnos
alrededor de un toque de afligida trompeta
cuando todo periódico se abría en esas paginas
cuando se hicieron rojas todas las rosas amarillas
               en Dallas
               en Texas

me dije
                                                  como era presidencial
                                              el nuevo mes de noviembre

               ya millones de seres tocaron lo imposible
ya millones de seres ya millones de estatuas ya
       millones
             de muros de columnas y de máquinas
                    comprendieron de súbito
                        que el asesinato
                               no ha sido

ni un fragmento de minuto
calculando solamente para las cabezas semicoloniales
                               y sustantivas
               de las tres hermanas Mirabal
                                              sino

que este inédito estilo de la muerte
producto de las manos de los hombres
               de manos de hermanos
               (por todo el siglo)
               muerte sana y artesana
               (por todo el mundo)
               de numero de serie o serial number
               y venida de fuera o made in usa

fría inalterable desdeñosa desde arriba desde entonces
esta muerte
                     esta muerte

                                              esta muerte
asume contenido universal
forzosamente adscrita a la condición

               del ser humano
en cuyo espectro solar figuran todas las formulas personales
               y todas las instancias puras

                               del individuo

               tal
      como va por la calle
como habitante de la ciudad con todo su derecho como
continuador esencial del índice de población o séase
representante manufacturero indiferente agente de
seguros repartidor de leche asalariado guarda
campestre administrador o sabio poeta o portador
de una botella de entusiasmo etílico donde están
convocadas todas las palabras

               ciclamen platabanda metempsicosis
               canícula claudia clavicémbalo
               cartulario venático vejiga
               trepa caterva mequetrefe
               primicia verdulero postulante
                               palabras todas sustitutivas
                               palabras pronunciables
                               en lugar de presuntas actitudes
                               y todas las maldiciones y protestas
                               y las posiciones geométricas igual
                               que la rotura del sentido igual
                               que la rotura de una biela igual
                               que el desgarrón de la barriga igual
                               mente todo desquiciado y ron
                               pido todo maligno y amargo
                               todo reducido a sombra
                                              y nadidad y oscuridad
                                                 y estadidad
                               palabras mentirosas llenas
                               de contenido impronunciable
                               y desechos de organismo
                               de cualquier muchacha igual
                               que de cualquier cochero igual
                               que el choque de la portezuela
                               del catafalco igual
fue esta universal investidura de la que no esta exento
                               nadie nadie
                               ni yo
                               ni tu
                               ni nosotros ni ellos ni nadie
                               podridamente nadie

                                              nadie
desde el mismo momento que fueron golpeadas
               ciertamente
                               profesionalmente
                               maquinalmente

               tres de las hermanas Mirabal

                               hasta llegar
                               en punto
                               exactamente
                               al
                               fin fin fin
                               de la Era
                               Cristiana



(Oigamos
oigamos
esto retumba en el
más
absoluto silencio

muchas unidades navales en todos los océanos inician
               su hundimiento después
               de deglutir los archipiélagos
               de miel  envenenada
grandes ejércitos destacados en la entrada del mundo
               comienzan a reintegrarse
               a sus viejos orígenes
               de sudor y clamor
               en el seno de las masas
              populares
en el más
en el más categórico y el más
absoluto
silencio)



Porque

hay columnas de mármol impetuoso no rendidas al
   tiempo
y pirámides absolutas erigidas sobre las civilizaciones
que no pueden resistir la muerte de ciertas mariposas

y callles enteras de urbes imperiales llenas de transeúntes
sostenidas desde la base por tirantes y cuerdas de armonía
de padre a hija de joven a jovenzuela de escultor a modelo

y artilleros atormentados por la duda bajo el cráneo
cuyas miradas vuelan millares de leguas sobre el horizonte
para alcanzar un rostro flotante más allá de los mares

y camioneros rubios de grandes ojos azules obviamente
   veloces
que son los que dibujan o trazan las grandes carreteras
y transportan la grasa que engendra las bombas nucleares
y portaviones nuevos de planchas adineradas invencibles
insospechablemente unidos al rumbo del acero y del 
   petróleo
y gigantes de miedo y fronteras de radas y divisiones aéreas
y artefactos electrónicos y máquinas infernales dirigidas
de la tierra hacia el mar y del cielo a la tierra y viceversa
que no pueden resistir
               la muerte
                               de ciertas
                                              mariposas

porque la vida entera se sostiene sobre un eje de sangre
y hay pirámides muertas sobre el suelo que humillaron
porque el asesinato tiene que respetar si quiere ser
   respetado

y los grandes imperios deben medir sus pasos respetuosos
porque lo necesariamente débil  es lo necesariamente fuerte
cuando la sociedad establecida muere por los cuatros 
   costados

cuando hay una hora en los relojes antiguos y los modernos
que anuncia que los mas grandes imperios del planeta
no pueden resistir la muerte muerte

               de ciertas ciertas
                                             debilidades amén
                                                                           de mariposas.

Pedro Mir
(San Pedro de Macorís, 3 de junio 1913 
- Santo Domingo, 11 de julio 2000)

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