30 de marzo de 2005

Po(e)marosa

A (una) Rosa Silve(rio)stre

De repente la rosa
Con sus pétalos lejos
Y su perfume alado

Va iluminando nubes
Que se quedan cantando
Después de haber llovido(llorado)

Una Rosa lejana
Dormida en la bahía
Esperando el gorrión
O la luna dormida

De repente es la flor
Madre de las abejas
Que inventa lejanías
Para amarte a distancia

Descubriendo secretos
Rosa, Flor y lejana
Acumula misterios
Con la poesía a cuestas
Como un polen eterno

Francisco

1 comentario:

Rosa Silverio dijo...

Gracias por el poema.
Es bueno saber que la poesía inspira estos versos.

Ro

Poemas de Chantal Maillard

No existe el infinito... No existe el infinito: el infinito es la sorpresa de los límites. Alguien constata su impotencia y lue...