26 de abril de 2009

Delibes dedica Libro a sus perros


El escritor Miguel Delibes, de 88 años, ha dedicado a la provincia de Valladolid y a sus fieles perros de caza sendas antologías de textos de reciente publicación y que se presentarán el próximo 2 de mayo dentro de la 42 Feria del Libro de Valladolid, han informado fuentes editoriales
"Miguel Delibes siempre ha tenido una relación muy especial con sus perros. Han sido algo más que animales de caza y de compañía y con ellos ha tenido una relación muy especial", ha manifestado Lola Benavides, editora y coordinadora de la obra.
Las enfermedades de los perros, las visitas al veterinario y el dolor que a su dueño ocasionaba la muerte de los esos animales, "hasta el punto de que los trataba como si fueran sus hijos", también se refleja en esa selección de textos que acaba de salir de la imprenta y que, al igual que el otro libro, se presentará el 2 de mayo en la 42 Feria del Libro de Valladolid.
Tomado de elmundo.es


«poemas malos de poetas buenos»

El Centro Cultural de la Generación del 27 ha hecho una reedición de la Tontología , o selección de poemas malos de poetas buenos que Gerardo Diego publicó en 1928 en el último número de Lola , suplemento de la revista Carmen . En aquella época se dijo que Diego había contado con la colaboración, para la selección de esta Tontología , de Dámaso Alonso, Jorge Guillén y Rafael Alberti, pero en 1976 rectificó diciendo: «Es toda ella de mi personal investigación y temerario juicio. El tontólogo que la firma soy yo».

La Tontología recoge poemas de Antonio y Manuel Machado, Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Enrique Diez-Canedo, Ramón Pérez de Ayala, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Manuel Altolaguirre, Dámaso Alonso, Rafael Alberti y el propio Gerardo Diego, quien incluyó su poema El epitalamio de los faroles . Tomado de lavozdegalicia.es

22 de abril de 2009

Literatura Mediocre en Nueva York


La primera obra que debería tirarse a la hoguera es aquella novela defectuosa que publiqué en 1990. Fue tan defectuosa la obra como los lectores que conquistó en la comunidad del alto Manhattan y otros escenarios de Nueva York. Por eso circularon bien las dos ediciones que lancé ilusionado. Pero del trato al maltrato, quedó el mal de una época de puras sandeces; y lo peor es que al cabo de casi veinte años muchos siguen en la misma.

Es mi respuesta al comentario de un lector de un diario virtual que intenta atacar mi posición autocrítica sobre los años ochenta. Lamentablemente en mi revisión de los hechos y “desechos” literarios de aquella época no se salva una sola obra de la diáspora marginal. Lo de diáspora marginal lo adopto para dejar a los dominicanos la libertad de matener la bandera en alto por nuestro flamante Premio Pulitzer Junot Díaz y el éxito de vitrina de Julia Alvarez .

El Nueva York literario que me tocó vivir, especialmente ese enclave de Washington Heights, fue entonces y sigue siendo un escenario propicio para un rodaje intacto de Rebelíon en la granja, esa novela satírica de George Orwell donde los animales se imponen a los seres humanos.

Mediocre City, así vengo llamando al Washington Heights de mis recuerdos literarios. Allí todo es posible, por eso nada es extraordinario. No puede haber literatura buena donde no se registra nada extraordinario. Y cuando ocurren cosas que pudieran dar luz y fuerza a nuestra imaginación, las pasamos por alto por la incapacidad de observación, el ego que nos caracteriza y la falta de sensibilidad.

¿Qué más puedo decirle a ese anónimo lector-escritorzuelo que se dio por aludido en mi artículo “El reclamo de la poeta Miriam Ventura", publicado en mi blog personal, en el virtual Diario Horizonte y otros medios de comunicación?

El anónimo en cuestión dice que “lo curioso es que él (o sea yo, José Carvajal) parece olvidar que sus libros forman también parte de este grupo de obras que no sirven”.

Lo anterior se refiere al siguiente párrafo de mi artículo: “El tiempo nos ha demostrado que el camino que emprendimos en los años ochenta no dio el fruto que se esperaba. Hablo por supuesto en materia literaria. El resultado ha sido un puñado de obras tan defectuosas que no sirven ni siquiera para alimentar la caldera de ningún edificio del alto Manhattan”.

Que yo sepa, en ningún momento me excluyo. Asumo la responsabilidad que me toca, e invito a los demás a asumir la suya. De modo que se haga la luz y se vean todas las virtudes y los defectos.

Por ahora me despido con una cita del Premio Nobel de Literatura 2008, el francés J.M.G. Le Clézio: "Todo es liso y puro, invisible en la noche”

29 de marzo de 2009

Los desaparecidos de Tomás Eloy



En la última obra del escritor argentino, 'Purgatorio', el autor se propone novelar un tema inescapable: los desaparecidos, la práctica brutal y tétrica de la dictadura militar de los años 1976-1981.
El lenguaje en la novela, portadora constante de la duda frente a la fe ideológica, la certeza religiosa o la conveniencia política, no puede dejar de lado ni ideología, ni religión ni política. Tampoco puede, la novela, ser dominada por cualquiera de ellas. Lo que puede hacer es convertir ideología, religión o política en problema, abriéndolas a la puerta de la interrogación, levantando el techo de la imaginación, bajando al sótano de la memoria, entrando a la recámara del amor y sobre todo, dejando la ventana abierta a la palabra de Pascal:

«J'ai un doute à vous proposer».

Regreso por ello a un novelista que es mi contemporáneo, el argentino Tomás Eloy Martínez, y su obra última, 'Purgatorio', donde el autor se propone novelar un tema inescapable: los desaparecidos, la práctica brutal y tétrica de la dictadura militar de los años 1976-1981, llamada 'Proceso de Reorganización Nacional'. Desaparecer y torturar a los disidentes en frente de sus esposas e hijos, asesinar a todo sospechoso de leer, pensar o acusar de manera no aprobada por la dictadura, secuestrar a los niños, cambiarles el nombre y la familia. Toda esta odiosa violación de la persona humana puede ser denunciada en un diario, un discurso, una manifestación.

¿Cómo incorporarla a la ficción, cuando la realidad supera a cualquier ficción?

Tomás Eloy Martínez, en 'Purgatorio', cuenta la historia de una mujer, Emilia Dupuy, hija de un poderoso argentino que apoya la dictadura y celebra sus distracciones, al grado de invitar a Orson Welles a filmar el campeonato mundial de fútbol, comparable al filme de Leni Riefenstahl sobre la olimpíada de Berlín. Emilia se ha casado con un cartógrafo, Simón Cardoso que, obligado a recorrer y medir el territorio, como es su obligación profesional, es confundido con un terrorista por la Policía de la dictadura y desa-parecido.

¿A dónde van a dar los desa-parecidos? Emilia Dupuy sigue, desesperada, las posibles rutas del marido desaparecido, de Brasil a Venezuela a México y al cabo a los EE.UU., hasta que, mujer de sesenta años, establecida en una pequeña ciudad universitaria de Nueva Jersey, recobra al marido perdido. Sólo que éste sigue siendo un hombre de 30 años y rompe la costumbre de Emilia, que es sentir la ausencia de la única persona que amó en la vida y que ahora regresa con una "sonrisa de un lugar muy lejano".

No digo más, sino que Orson Welles pone como condición para aparecer en la película que los militares hagan aparecer a los desa-parecidos. Y es que en la novela, como en el cine, se pueden crear todas las realidades, imaginar lo que aún no existe y detener el tiempo.

Busquemos entonces, en la novela, la realidad de lo que la historia olvidó. Y porque la historia ha sido lo que es, la literatura nos ofrece lo que la historia no siempre ha sido.

Por Carlos Fuentes

23 de febrero de 2009

DOÑA BÁRBARA ESTÁ DE CUMPLEAÑOS



La novela cumbre de la literatura venezolana "Doña Bárbara" cumple 80 años.






El 18 de febrero de 2009 se cumplieron ocho décadas de la publicación de la primera edición de la novela Doña Bárbara de Rómulo Gallegos, que salió a la luz pública en Barcelona, España, bajo el sello editorial Araluce, el 19 de febrero de 1929, recibiendo casi inmediatamente el premio Mejor libro del mes en Madrid.




Sobre su obra, Rómulo Gallegos relató en una entrevista que le hicieran en noviembre de 1936, citada por Domingo Miliani en el catálogo de la exposición conmemorativa organizada por el Celarg con motivo de los setenta años de Doña Bárbara: Nació en un hato de Juan Vicente Gómez: El hato La Candelaria. Allí asimilé ese olor a vacadas y o boñiga del que mi novela está llena. También sentí, a través del cuadro campesino, el hálito de la barbarie que afligía a mi patria. Instintivamente, perseguí el símbolo, y apareció con toda su fuerza la protagonista. No era aquello intencional, pero sí intuitivo.

En esos cinco días de una Semana Santa de 1927 en los que el escritor recorrió las tierras del Apure, se gestó Doña Bárbara, la mujer personaje, que se ha convertido en un símbolo de nuestra tierra. La novela, cuya escritura tomó más de dos años, y de la cual se había publicado un solo capítulo titulado La rebelión, cambió de nombre tres veces, primero fue La casa de los Cedeño, luego La coronela y por último Doña Bárbara, titulo bajo el cual Gallegos entregó sus textos al editor catalán Ramón Araluce para la primera edición.

La novela fue reelaborada por el autor en 1930, a partir de la segunda edición. Le fueron añadidas más de 20.000 palabras, se reordenaron sus capítulos y se añadieron otros quince, y diversas expresiones y frases contenidas en el texto se revisaron de una a otra versión, hasta que veinticinco años después, en 1954, Gallegos estuvo satisfecho con la obra tal y como la conocemos hoy en día.

Para conmemorar los ochenta años de la primera edición de Doña Bárbara, la Fundación Celarg, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para la Cultura, ha organizado una serie de actividades que se desarrollarán a partir del mes de agosto de 2009, coincidiendo con los ciento veinticinco años del natalicio de Rómulo Gallegos y los cuarenta y cinco años de creación del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos.

22 de febrero de 2009

El Signo de los escritores





Piscis 21 de Febrero al 20 de Marzo

-Gabriel García Márquez nace el 6 de marzo de 1928, en Aracataca, un pueblo de la costa atlántica colombiana.

-Manuel del Cabral, Nació en Santiago de los Caballeros, Republica Dominicana, el 7 de marzo de 1907.

-Maximo Gorki, nació el 14 de marzo de 1868 en Nizni Nóvgorod (Gorki en su honor.

-Luis Pales Matos. Poeta y escritor Nació el 20 de marzo de 1898 en Guayama, donde cursó sus estudios primarios y secundarios.

-Rosalía de Castro nació el 24 de febrero de 1837 en una casa situada a la derecha del Camino Nuevo, antigua vía de entrada en Compostela para los viajeros procedentes de Pontevedra.

- Pablo Milanés, nació en Bayamo, Cuba el 24 de febrero de 1943. Estudió en el conservatorio municipal de La Habana. Está considerado como uno de los fundadores de la Nueva Trova Cubana, junto con Silvio Rodríguez y Noel Nicola.
-Victor Hugo. Nace en Besanzón el 26 de febrero de 1802, aunque su infancia transcurre en París. Su obra es muy variada: novelas, poesías, obras de teatro en verso y en prosa, discursos políticos en la Asamblea Nacional, y una abundante correspondencia.

- Eugenio de Castro, poeta y escritor portugués, nace el 4 de marzo de 1869.

- Juana de Ibarbourou, poetisa uruguaya, nace el 8 de marzo de 1892.

-Blas De Otero, poeta Español, nace el 15 de marzo de 1916.

- Olga Orozco, escritora y poeta argentina, nace el 17 de marzo de 1920.

- Luis Goytisolo, escritor español, nace el 17 de marzo de 1935.

19 de febrero de 2009

Libro Premiado

Novela del escritor chileno
Luis Sepúlveda se lleva
el “Premio
Primavera”



En la novela premiada, el escritor cuenta la historia de cuatro hombres sexagenarios que han compartido su vida antes de la dictadura, durante el régimen militar y el exilio, y que, tras años sin verse, se encuentran otra vez y deciden emprender una nueva aventura. "Son capaces de mirar con humor al pasado, algo impensable para los militares".

El autor de El viejo que leía novelas de amor, traducida a 70 idiomas, tuvo un destacado papel como líder del movimiento estudiantil chileno. Tras el golpe de Estado de 1973, fue primero encarcelado durante dos años y después fue puesto bajo arresto domiciliario. Aunque logró escapar y permanecer en la clandestinidad casi un año, fue apresado de nuevo con sentencia de por vida por traición y subversión, finalmente convertida en exilio.

Recuerdos, historias contadas entre amigos con amor, ironía y humor se han deslizado hasta las páginas de La sombra de lo que fuimos. Ese material le ha valido a Luis Sepúlveda (Ovalle, Chile, 1949) para hacerse con el Premio Primavera de Novela. El escritor se siente "obligado", según reconocía anoche desde Chile, a contar como protagonista la historia de su país, una historia teñida de tristeza y sufrimiento tras el golpe de Estado de Augusto Pinochet y la dictadura militar (1973-1990). "Nos robaron el tiempo y la juventud. Aprendimos a vivir sabiendo lo que nos faltaba pero mirando de frente".


El libro, según el autor, "está plagado de experiencias personales y de otras que me han sido contadas y que han sido vividas por gente próxima a mí". ¿Qué le llevó a volver la mirada al pasado? "Las historias falsas que circulan sobre el Gobierno de la Unidad Popular del derrocado presidente Salvador Allende".

Sepúlveda considera que se ha escrito poco en torno a los años de la dictadura y el golpe de Pinochet y que la sociedad tiene el derecho de saber por los protagonistas de la historia lo que ocurrió realmente en Chile. "Las historias que a mí me interesan son las de los perdedores, las que no figuran en los libros de historia". El jurado de este premio, convocado por la Editorial Espasa Calpe y Ámbito Cultural El Corte Inglés y dotado con 200.000 euros, considera que La sombra de lo que fuimos es una novela "escrita con el corazón y con el estómago".

La poesía contra la guerra

Letanía de las ganancias de guerra Allen Ginsberg Dedicado a Ezra Pound Estos son los hombres de las compañías que han sacado               ...