29 de julio de 2009

Premio Neruda Para Cardenal

''Este es un reconocimiento no sólo a su inmensa obra literaria, sino también a su permanente apuesta por un mundo más humano y más justo, donde el amor y la cooperación serán una realidad y no sólo bellas intenciones'', agregó La presidenta Michelle Bachelet








Santiago de Chile, El poeta nicaraguense Ernesto Cardenal recibió el lunes en la capital chilena el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda de manos de la presidenta Michelle Bachelet, informó la Sociedad de Escritores de Chile.

La más alta distinción que concede el Estado de Chile a un poeta iberoamericano recayó este año en el autor de "Epigramas", de 84 años, que es sacerdote católico y partidario de la teología de la liberación.

El premio le fue otorgado por su "logro de remozar la tradición occidental clásica aplicándola a la actualidad contemporánea, su interés y preocupación permanente por los pueblos originarios de este continente y por su compromiso político".


El galardón, instaurado en 2004 con motivo del centenario del natalicio del Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda, recayó ese año en el mexicano José Emilio Pacheco, en 2005 en el argentino Juan Gelman, en 2006 en el peruano Carlos Germán Belli, en 2007 en la cubana Fina García Marruz y en 2008 la chilena Carmen Berenguer.

El jurado de esta convocatoria estuvo integrado por la propia Berenguer y el también chileno Oscar Hahn, por el argentino Jorge Boccanera y el colombiano Juan Gustavo Cobo, así como por la filóloga española Selena Millares.

Además, el autor de "Oración por Marilyn Monroe", que optó al Premio Nobel de Literatura en 2005, ofrecerá el próximo martes un recital en la sede de la Sociedad de Escritores de Chile.

Cardenal estudió literatura en México y en Nueva York, luchó en su país contra la dictadura de Anastasio Somoza (1967-1972 y 1974-1979), ingresó en Estados Unidos en la orden de la Trapa y, ya de vuelta en Managua, fue ordenado sacerdote.

Tras la caída del régimen, el 19 de julio de 1979, Cardenal fue nombrado ministro de Cultura del gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), cargo que ocupó hasta 1987.

En 1983, Juan Pablo II, que estaba de visita en Nicaragua, amonestó a Cardenal frente a las cámaras de televisión de todo el mundo por apoyar la teología de la liberación y por formar parte del Gobierno sandinista.

Actualmente, el poeta y político está enfrentado al gobierno del sandinista Daniel Ortega y asegura que en su país hay una "dictadura evidente y prolongada" y es necesario "volver al verdadero sandinismo".

27 de julio de 2009

Rainer María Rilke



Cartas a un joven poeta

Rainer María Rilke
(fragmento)

Yo creo que también en el hombre hay maternidad. Tanto en su espíritu como en su cuerpo. Pues su modo de engendrar es así mismo una especie de parto. También es parto cuando crea al impulso de una íntima plenitud. Acaso haya entre los sexos mayor grado de parentesco y afinidad que el que se supone comúnmente. Y la gran Renovación del mundo consistirá quizás en que el hombre y la mujer, una vez libres de todo falso sentir y de todo hastío, ya no se buscarán mutuamente como seres opuestos y contrarios, sino como hermanos y allegados. Uniéndose como humanos, para sobrellevar juntos, con seriedad, sencillez y paciencia, el arduo sexo que les ha sido impuesto.


También es bueno amar, pues el amor es cosa difícil. El amor de un ser humano hacia otro: esto es quizás lo más difícil que nos haya sido encomendado. Lo último, la prueba suprema, la tarea final, ante la cual todas las demás tareas no son sino preparación. Por eso no saben ni pueden amar aún los jóvenes, que en todo son principiantes. Han de aprenderlo. Con todo su ser, con todas sus fuerzas reunidas en torno a su corazón solitario y angustiado, que palpita alborotadamente, deben aprender a amar. Pero todo aprendizaje es siempre un largo período de retiro y clausura. Así, el amor es por mucho tiempo y hasta muy lejos dentro de la vida, soledad, aislamiento crecido y ahondado para el que ama. Amar no es, en un principio, nada que pueda significar absorberse en otro ser, ni entregarse y unirse a él. Pues, ¿qué sería una unión entre seres inacabados, faltos de luz y de libertad? Amar es más bien una oportunidad, un motivo sublime, que se ofrece a cada individuo para madurar y llegar a ser algo en sí mismo; para volverse mundo, todo un mundo, por amor a otro. Es una gran exigencia, un reto, una demanda ambiciosa, que se le presenta y le requiere; algo que lo elige y lo llama para cumplir con un amplio y trascendental cometido. Sólo en este sentido, es decir, tomándolo como deber y tarea para forjarse a sí mismo "escuchando y martilleando día y noche", es como los jóvenes deberían valerse del amor que les es dado. Ni el absorberse mutuamente, ni el entregarse, ni cualquier otra forma de unión, son cosas hechas para ellos, que por mucho tiempo aún, han de acopiar y ahorrar. Pues todo eso es la meta final. Lo último que se pueda alcanzar. Es tal vez aquello para lo cual, por ahora, resulta apenas suficiente la vida de los hombres.

Si nos fuese posible ver más allá de cuanto alcanza y abarca nuestro saber, y hasta un poco más allá de las avanzadillas de nuestro sentir, tal vez sobrellevaríamos entonces nuestras tristezas más confiadamente que nuestras alegrías. Pues son ésos los momentos en que algo nuevo, algo desconocido, entra en nosotros. Nuestros sentidos enmudecen, encogidos, espantados. Todo en nosotros se repliega. Surge una pausa llena de silencio, y lo nuevo, que nadie conoce, se alza en medio de todo ello y calla...

10 de julio de 2009

Adios Jorge Enrique

El destacado escritor, político y poeta ecuatoriano Jorge Enrique Adoum murió el pasado 3 de Julio a los 83 años de edad en Quito, Ecuador, de un paro cardio-respiratorio. Nacido en la ciudad de Ambato, capital de la provincia de Tungurahua, se destacó por sus obras de temas sociales, recibió varios premios nacionales e internacionales y fue nominado al Premio Cervantes.
Entre sus mayores y más conocidos éxitos aparecen la novela Entre Marx y una mujer desnuda, publicada en 1976, que fue llevada al cine en 1996 por el realizador ecuatoriano Camilo Luzuriaga.
Su primer libro Ecuador amargo fue publicado un año después y recibió comentarios de Pablo Neruda y Carlos Drummond de Andrade. Se desempeño también como redactor cultural del Diario del Ecuador, de Quito, colaboró con numerosas revistas latinoamericanas de cultura y fue profesor de literatura en diversas instituciones. Publicó otros libros de poesía, entre ellos Notas del hijo pródigo (1953) y Relato del extranjero (1955), y uno de ensayos críticos Poesía del siglo XX, que abarca estudios sobre Paúl Valery, Rainer María Rilke, César Vallejo, entre otros. En 1960 obtuvo con su obra Dios trajo la sombra, tercer volumen de los cuadernos de la tierra, el premio de poesía en el primer Concurso de la Casa de las Américas de la Habana. Posteriormente, publicó el cuarto volumen, El dorado y las ocupaciones nocturnas. Ha traducido al español la poesía de T.S. Elliot, Langston Hughes, Jacques Prévert, Yannis Ritsos, Vinícius de Moraes, Nazım Hikmet, Fernando Pessoa, Joseph Brodsky, y Seamus Heaney.

POESIA DE JORGE ENRIQUE ADOUM.


No es nada, no temas, es solamente América

Cuando supe

(porque yo soy así, aquel que se levanta

a golpes, se desentierra, se pone el cuerpo

que dejó en la silla, la esperanza que ya no

le servía sino como una mala dentadura,

y sale, más bien se saca, para ver cómo han ido

los días de allá afuera, cómo sigue la insolente

estatua de los dictadores, casco arriba y casco

abajo, animal de baraja, poniéndose mala

madre por su cuenta, mala hostia en el verano

enamorado, mala piedra en su rocío, su memoria,

solo para que tropiece el desterrado, caiga

apenas, a duras penas, crea que se equivoca,

que no tiene razón en su raíz)

me desperté

asustado. En dónde estoy, grité, después

de tanto esfuerzo, hasta cuándo

es antes todavía, cómo me llamo

entonces, para qué me llamo.

(Porque todo

olía a siempre, a sufrimiento viejo, muerte

de ayer que no valió de nada, absurdo

en que han quedado restos de la telarañada

cena, y todavía, todavía hay que poner

la mesa, camareros, perezosos profetas

consuetudinarios, ponerle voluntad al pan,

servir el desayuno de los pobres, sin tanto

regresar a hoy, error de fecha, digo,

y tantos siglos sin lavar la servilleta.)

Y no pude seguir desaprendiendo a pura

historia, y no pude apretarle el cinturón

al corazón para que aguante. Mejor nos fuimos,

prójimo y yo, a rehacer lo roto, los vestidos,

a preparar las vísperas.

Aún no he vuelto

y no sé cuándo volveré a morir: no tengo tiempo.


© Jorge Enrique Adoum
(Ecuador, 1926-2009)

15 de junio de 2009

Apuntes del Más Allá


Por Eduardo Galeano *


Informaciones útiles. La tradición islámica prohíbe tomar vino en la Tierra, pero el Corán promete vino incesante en el Cielo. El Corán, que condena el adulterio en la Tierra, también promete bellas vírgenes y apuestos mancebos, disponibles en cantidad, para el goce eterno en el Jardín del Deleite que aguarda a los muertos virtuosos. La tradición católica, amiga del vino en el Más Acá, no ofrece vino en el Más Allá, donde los elegidos de Dios serán sometidos a una dieta de leche y miel. Y según el dictamen del papa Juan Pablo II, en el Paraíso los hombres y las mujeres estarán juntos, pero “serán como hermanos”. Por influencia de la vida ultraterrena o por otros motivos, hay 1300 millones de musulmanes y 1000 millones de católicos. Pero quien mejor conoce el Cielo no es musulmán, ni católico. El telepredicador evangelista Billy Graham, cuyas luces orientan al presidente Bush en las tinieblas de este mundo, es el único ser humano que ha sido capaz de medir el reino de Dios. La Billy Graham Evangelistic Association, con sede en Minneapolis, ha revelado que el Paraíso mide mil quinientas millas cuadradas. A fines del siglo veinte, una encuesta de Gallup indicó que ocho de cada diez estadounidenses creen que los ángeles existen. Un científico del American Institute of Physics (College Park, Md) aseguró que es imposible que más de diez ángeles puedan bailar al mismo tiempo en una cabeza de alfiler, y dos colegas del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Santiago de Compostela informaron que la temperatura del infierno es de 279 grados.Mientras tanto, los servicios de telecomunicaciones de Israel dieron a conocer el número del fax de Dios (00972-25612222) y su sitio en Internet (www.kotelkam.com).
Agradezco el milagro. Mensajes escritos por diversas generaciones, a lo largo de muchos años, en los exvotos de lata pintada, en las iglesias de México:El 15 de junio de 1790, un asesino se arrepintió ante la prodigiosa imagen del Señor de Plateros y así fue resucitado el hombre a quien él había dado muerte con una grande piedra. Y para testimonio del milagro, el resucitado trajo la piedra sobre su cabeza a este santuario, al día siguiente de cometido el crimen. La Sra. Margarita Canales de Gutiérrez da gracias a la Virgen Ntra. Sra. de Guadalupe porque el 10 de enero de 1914 las tropas de Pancho Villa entraron en Ojinaga y violaron a su hermana y a ella no.El Sr. Pablo Estrada, decepcionado por la muerte de su madre, apeló al suicidio, pegándose seis veces con un martillo, dándole gracias a la Virgen de San Juan por haberle quitado ese mal pensamiento.Doy infinitas gracias al Santo Niño de Atocha por librarme de una pena de 40 años de prisión y sólo pagarla con 8 días. José Guadalupe de la Rueda, Penal de Barrientos.Doy gracias al Santo Niño porque tengo tres hermanas y yo soy la más fea y me casé primero.Infinitas gracias doy a la Virgencita de los Dolores porque antenoche mi mujer se juyó con mi compadre Anselmo y con eso él va a pagar todas las que me ha hecho.Doi grasias al Dibino Rostro de Acapulco porque maté a mi marido i no me isieron nada. Rosa Perea.
El turismo de después. Entierros celestiales, precios terrenales. Por 12.500 dólares, tendrá usted su tumba en el Valle del Silencio: “Descanse en paz. En la luna”, ofrece la empresa norteamericana Celestis Inc., que ya tiene tres satélites funerarios en órbita. Los cohetes llevarán las cenizas de los clientes desde la base de Cabo Cañaveral. Por un precio adicional de 5600 dólares, la empresa Earthview brinda un video del lanzamiento y asegura el envío de un epitafio digital hacia una estrella que será bautizada con el nombre del finado. Estos fueron los dos primeros epitafios enviados al cielo: Qué vista tan magnífica.Mi espíritu está libre para elevarse.
Lápidas. Epitafios escritos en tumbas de diversos cementerios, aquí en la Tierra:Por querer estar mejor, estoy aquí.Yo les dije que no me sentía bien.Disculpen que no me levante.Ni Dios podrá quitarme lo bailado.Cometió el delito de ser bueno.Esta ceniza regada fue boca besada.Le siguen saliendo hojitas.Saludó a los conocidos, abrazó a los amigos, besó a los queridos. Y se fue.Ella no era de este mundo.
El Más Acá. Estimado señor Futuro, De mi mayor consideración:Le estoy escribiendo esta carta para pedirle un favor. Usted sabrá disculpar la molestia. No, no tema, no es que quiera conocerlo. Ha de ser usted un señor muy solicitado, habrá tanta gente que querrá tener el gusto; pero yo no. Cuando alguna gitana me atrapa la mano, para leerme el porvenir, salgo corriendo a la disparada antes de que ella pueda cometer semejante crueldad.Y sin embargo usted, misterioso señor, es la promesa que nuestros pasos persiguen queriendo sentido y destino. Y es este mundo, este mundo y no otro mundo, el lugar donde usted nos espera. A mí y a los muchos que no creemos en los dioses que nos prometen otras vidas en los lejanísimos hoteles del Más Allá.Y ahí está el problema, señor Futuro. Nos estamos quedando sin mundo. Los violentos lo patean, como si fuera una pelota. Juegan con él los señores de la guerra, como si fuera una granada de mano, y los voraces lo exprimen, como si fuera un limón. A este paso, me temo, más temprano que tarde el mundo podría no ser más que una piedra muerta girando en el espacio, sin tierra, sin agua, sin aire y sin alma.De eso se trata, señor Futuro. Yo le pido, nosotros le pedimos, que no se deje desalojar. Para estar, para ser, necesitamos que usted siga estando, que usted siga siendo. Que usted nos ayude a defender su casa, que es la casa del tiempo. Háganos esa gauchada, por favor. A nosotros y a los otros: a los otros que vendrán después, si tenemos después. Le saluda atentamente,Un terrestre
* Derechos exclusivos de Página/12 para la Argentina.

17 de mayo de 2009

Adios Mario


Muere Mario Benedetti después de una larga vida de lucha contra la adversidad y en defensa de la alegría

Murió Mario Benedetti. El poeta resistente, que vivió el exilio y la enfermedad (un asma pertinaz, obsesiva) le fueron rompiendo, pero él se mantuvo siempre "en defensa de la alegría". Finalmente, una agonía causada por un fallo intestinal, que hizo deprimentes sus últimos días, le rompieron del todo, y murió ayer a los 88 años, en su tierra, Montevideo. Nació en Paso de los Toros, pero esta urbe que parece un microcosmos literario fue el lugar al que volvió siempre, de todos los exilios. Era al final (y esta expresión la acuñó él) un desexiliado. Pero su alma sufrió las heridas de todos los exilios.

Su muerte se produjo semanas después de su última hospitalización por fallos multiorgánicos que al final le cegaron el humor y la vida; pero había empezado a morir mucho antes; hace tres años falleció su mujer, Luz, con la que vivió toda la vida, en la libertad y en el destierro; él creyó siempre que la enfermedad de Luz, que se olvidaba de apagar las luces de la casa, en Madrid, era una simple distracción, e incluso le compró artilugios con los que dominar las consecuencias de su sordera. El poeta del compromiso, del amor y de la alegría, sintió luego que, en efecto, esas ausencias eran debidas a un alzheimer que inundó la casa de desolación y de huida.

Se fue con ella, de nuevo, a Montevideo, y allí la cuidó hasta que finalmente le dejó del todo. Y le dejó malherido. Benedetti tuvo algunos momentos de alegría después, como cuando Hortensia Campanella, su biógrafa última, le entregó el manuscrito en el que se condensa la vida entera del escritor que nos ha dejado. Él ironizó ante tanto papel, y delante de Ariel, su fiel ayudante, dijo: "¿Tanto he hecho?"

Pero su alma estaba herida; seguía escribiendo, poemas, haikus, animado por su editor de poemas, Chus Visor; tenía la casa llena de literatura; en un tiempo él fue política, enteramente, sus poemas estaban al servicio de la rabia que le produjeron las dictaduras del sur, la suya, la uruguaya, que le persiguió a muerte, y la argentina, que fue cómplice de aquella y también quiso matarle. Mató a un amigo suyo, el líder político Zelmar Michelini, y esta muerte fue un símbolo de las muertes que hubo antes y después en la vida acosada de hombres como él. Luz fue su bastón. Y Palma y Cuba y Lima sus lugares de exilio; a los tres les guardó siempre gratitud; fue un gran defensor de la Cuba de Fidel, por eso mismo, pero jamás utilizó esa afinidad para discutir, en los últimos tiempos sobre todo, lo que en esa revolución que él quiso se fue torciendo.

Era un hombre cordial, enteramente, pero era un tímido absoluto. Los que le conocieron en España le recuerda, por ejemplo, en la Feria del Libro de Madrid, puntilloso, anotando con palotes los libros que firmaba; y le recuerdan rechazando el pescado con espinas y en general las tonterías; era un conversador tranquilo; llegaba a los sitios con su maletita marrón gastada, y dentro llevaba siempre poemas o cartas, en esos momentos en que cumplía compromisos parecía a la vez el escolar que fue y también el oficinista.

Su apariencia era la de un juez de paz, pero nunca hubo paz dentro de su alma, ni siquiera cuando se le vio feliz, con sus manos a la espalda, con su mirada desvaída por las lentillas, con su bigote largo e invariable a lo largo de una vida en la tantos se enamoraron al tiempo que recitaban sus poemas o escuchaban las canciones que hicieron con sus versos su paisano Daniel Viglietti y el catalán Joan Manuel Serrat. Con Viglietti tiene una anécdota que se parece a algunas de las que le convertían también en un escolar huidizo al que le asustaba la fama, al tiempo que le agradaba que algunos, ante sus recitales multitudinarios, le dijeran que parecía una estrella de rock.

Hubiera sido incapaz de cantar, pero un día se encontró con Viglietti en París, en un aeropuerto, y Daniel le dijo a Mario: "Estoy haciendo música para sus poemas". "Y yo estoy haciendo poemas". Entonces el poeta se quedó pensando, y añadió, riendo como reía, como para no molestar: "Tenemos que hacer algo con esta casualidad". De esa casualidad nacieron conciertos, libros; eran como dos en la carretera; cuando vimos a Viglietti en Montevideo, en el entierro de Idea Vilariño, a mediados de abril, la gran amiga generacional de Mario, el cantante nos dijo: "Y lo de Mario. Estamos tan mal, y vamos aún a lo peor".

Se apaga la voz de su compañero, pero quedan la voz de las canciones.

Montevideo fue su último sitio, y fue casi el primero. Su largo recorrido por la vida conoció una interrupción terrible, cuando los médicos le detectaron tumores que aconsejaron operación, en el Hospital XII de Octubre de Madrid. Allí le atendió, entre otros, el doctor José Toledo, que le conocía, y todo el mundo se desvivió por él como si no fuera tan solo un enfermo sino un padre, o un hermano, el hombre que había iluminado con sus versos (de amor, de política, de tierra, de aire) la vida de cualquiera. Un día, poseído por el dramatismo al que a veces lo llevó su pesimismo, el que también está en sus poemas, y en sus narraciones, Mario decidió abandonarse.

Como hubiera dicho Idea, que le precedió en la muerte, empezó a decir para qué. Detrás de esa decisión de no seguir hay algunos versos, como estos: "Me he ido quedando sin mis escogidos/ los me dieron vida/aliento/paso/ de soledad con su llamita tenue/ y el olfato para reconocer/ cuánta poesía era de madera/ y crecía en nosotros sin saberlo/ Me he quedado sin proust y sin vallejo/ sin quiroga ni onetti ni pessoa/ ni pavese ni walsh ni paco urondo/ sin eliseo diego sin alberti/ sin felisberto hernández sin neruda/ se fueron despacito en fila india".

En ese clima de desolación en el que lo pusieron la enfermedad y su porvenir Mario descuidó su aspecto, dejó de afeitarse, y alguien le dijo, una madrugada: "Así no puedes estar. Tú eres guapo, un hombre así parece enfermo. Ya no lo estás". Le bastó. Al día siguiente se rasuró del todo, se puso de limpio, y cuando este amigo le visitó otra vez y se hizo el distraído sobre su nuevo aspecto, el viejo poeta revivido le llamó la atención y le dijo:

-¿No te has fijado que hoy sí me afeité?

Era un hombre insobornable, el más comprometido de su tiempo. Su muerte deja en silencio mustio su época, su ejemplo y la raíz de sus versos. Pero los muchos que le cantan no lo dejarán, como él decía del verdadero amor, en lo oscuro.
Tomado de elpais.es

7 de mayo de 2009

Pacheco: Poeta de La Reina Sofia

El mexicano José Emilio Pacheco obtiene
el Premio Reina Sofía de Poesía



El poeta mexicano José Emilio Pacheco fue galardonado con el XVIII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana convocado por Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca, dotado con 42.000 euros y la edición de un estudio antológico de la obra del escritor destacado.

Pacheco es uno de los poetas más interesantes de aquella generación que creció en los años 50 bajo la sombra de Octavio Paz. Su escritura encontró en la poesía el primer cauce, pero se fue ensanchando por la narrativa, el ensayo e, incluso, la traducción, desde los clásicos griegos y chinos hasta los autores contemporáneos. Según manifestó Jaime Siles, miembro del jurado, "esto no viene a descubrir a un escritor, sino a ratificar una trayectoria".

La 'irrupción' de la poesía de Pacheco en España fue ligeramente tardía, aunque desde entonces está considerado un destacado creador. Fue Luis Antonio de Villena, también miembro del jurado que concede el premio, quien en 1986 preparó una antología de su obra en verso en la editorial Júcar. "Es un hombre de un caos vitalísimo y caótico, de un caos creativo excepcional", apuntó. Su voz gravita entre el coloquialismo y una bien asimilada lectura de la tradición clásica. "Es una poesía muy abarcadora", atajó de Villena.

Algunos de los libros más destacados de Pacheco, que también recibió en 2005 el Premio García Lorca, son ' No me preguntes cómo pasa el tiempo', 'Islas a la deriva' y 'Trabajos en el mar'.

La obra de Pacheco es de una calidad extraordinariamente notable y posee una diversidad sorprendente, a decir de los críticos.

Narrador, ensayista, hombre de letras en el sentido más pleno, y sobre todo poeta, José Emilio goza desde entonces de un merecido prestigio, ante la crítica, y de un número creciente de lectores.

Autor de libros clave durante la segunda mitad del siglo XX, como Las batallas en el desierto, No me preguntes cómo pasa el tiempo e Islas a la deriva, el homenajeado reunió su poesía en Tarde o temprano en 2000, y desde entonces no ha dejado de agregar capítulos a su fina obra.

En otra vertiente de su actividad literaria, ha realizado antologías de autores y períodos históricos diferentes, como su Antología del modernismo y su participación en Poesía en movimiento. Ha recibido importantes premios, dentro y fuera de México, y su obra es seguida con atención por los lectores jóvenes.

José Emilio Pacheco nació en la Ciudad de México el 30 de junio de 1939. Estudió Derecho y Filosofía en la UNAM y es miembro de El Colegio Nacional desde 1986.

A él se debe la traducción de Un tranvía llamado deseo, de Tennesse Williams, y de Cuatro cuartetos, de T. S. Eliot.

© elmundo.es / eluniversal.com

26 de abril de 2009

Delibes dedica Libro a sus perros


El escritor Miguel Delibes, de 88 años, ha dedicado a la provincia de Valladolid y a sus fieles perros de caza sendas antologías de textos de reciente publicación y que se presentarán el próximo 2 de mayo dentro de la 42 Feria del Libro de Valladolid, han informado fuentes editoriales
"Miguel Delibes siempre ha tenido una relación muy especial con sus perros. Han sido algo más que animales de caza y de compañía y con ellos ha tenido una relación muy especial", ha manifestado Lola Benavides, editora y coordinadora de la obra.
Las enfermedades de los perros, las visitas al veterinario y el dolor que a su dueño ocasionaba la muerte de los esos animales, "hasta el punto de que los trataba como si fueran sus hijos", también se refleja en esa selección de textos que acaba de salir de la imprenta y que, al igual que el otro libro, se presentará el 2 de mayo en la 42 Feria del Libro de Valladolid.
Tomado de elmundo.es


«poemas malos de poetas buenos»

El Centro Cultural de la Generación del 27 ha hecho una reedición de la Tontología , o selección de poemas malos de poetas buenos que Gerardo Diego publicó en 1928 en el último número de Lola , suplemento de la revista Carmen . En aquella época se dijo que Diego había contado con la colaboración, para la selección de esta Tontología , de Dámaso Alonso, Jorge Guillén y Rafael Alberti, pero en 1976 rectificó diciendo: «Es toda ella de mi personal investigación y temerario juicio. El tontólogo que la firma soy yo».

La Tontología recoge poemas de Antonio y Manuel Machado, Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Enrique Diez-Canedo, Ramón Pérez de Ayala, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Manuel Altolaguirre, Dámaso Alonso, Rafael Alberti y el propio Gerardo Diego, quien incluyó su poema El epitalamio de los faroles . Tomado de lavozdegalicia.es

Notas Adrede

  "Vivimos la   vida Adrede   en  este  mundo fragmentado  como único eslabón  de la esperanza.  Adrede caminamos a veces sin rumbo  pa...