3 de septiembre de 2012

La Poesia de Chiqui Vicioso en Cuba

La editora Casa de las Américas de Cuba ha publicado una antología de los poemarios de la escritora  Chiqui Vicioso. El tomo está integrado por cinco poemarios escritos desde el 1974, hasta la fecha.
“Para mí es todo un honor que mi obra haya sido publicada por una  editora tan importante como Casa de las Américas, es una manera de poder insertarme en la literatura continental. Dada la diversidad de temas sobre los que he escrito me resulta difícil compilar mis obras, nunca habría podido compilarla  y el hecho de que lo haya hecho esta editora es un gran reconocimiento”,  expresó Vicioso.
Casa de las Américas publica las obras de autores latinoamericanos y caribeños que han trascendido  por sus aportes a la literatura. “El catálogo de Casa de las Américas tiene más de 800 autores, hay unos 10 autores dominicanos y ahora por primera vez se han publicado los escritos de una autora dominicana”, dice Roberto Zurbano, director de Fondo Editorial de la editora.
Los poemas que componen esta compilación son de índole muy variados. “Viaje desde el agua” habla de los periplos de la autora por diferentes naciones, “Un extraño ulular traía el viento”, describe la isla de Santo Domingo, habla de su religiosidad, de sus costumbres, entre otros temas. “Evasiones”, es el último de los poemarios de la publicación. Este representa la búsqueda de Eva, mujer que aparece en todas las mitologías hasta que arriba al Caribe luego de expulsada del Edén,  según describe.
“Para nosotros incluir  un escritor en nuestro catálogo no tomamos en cuenta su éxito comercial. Si el autor ha trascendido más allá de las fronteras de su país con una obra que aporta a la literatura del continente y a la universal, nosotros le publicamos”, explica Zurbano.
NO SE PUEDE VIVIR DE LA LITERATURA EN EL PAÍS
La escritora dominicana manifiesta que hoy día es tan difícil vivir de la literatura como lo fue en el pasado. “Los escritores no se pueden sostener de sus ventas. Tienen que dedicarse a otros quehaceres, pues de lo contrario les sería imposible vivir”.
Fuente:  Ángel García listin.com.do


DESVELO
Chiqui Vicioso

I.
Rojo mar, oleaje de sedas
...en redor de tu retrato
con la mirada impenetrable
y esa distancia del gesto
que intuyo era propia de las Doñas
de tu época.

II.

Negra solicitud de la "impureza"
...me interesaste tú, más que tu poesía
porque concebida sin pecado original
me resultabas tan remota de mi
y de todas las mujeres
como jesucristo la primera vez
que se me atragantó la hostia
al darme cuenta de que cargaba en mi boca
su cuerpo y su sangre.

III.
Rosa desatada la brisa que envuelva
...a ti no podía ni puedo cargarte
más que en la conciencia
y para eso tenía y ahora tengo
que volver a tus afanes como hija
"ejemplar" de Nicolás Ureña de Mendoza
Poeta, Abogado de buena reputación
Senador, Magistrado. Maestro y Periodista
y de Gregoria Díaz de León
...simplemente tu madre.

IV.
Naranja ondulando en la blanca doblez
...de ser "nieta y sobrina ejemplar de una tía nana
que ejerció el magisterio
durante sesenta años y no se casó nunca"
y que se aseguró de que aprendieras a sufrir
o si no a sufrir a sobrellevar
tus sentimientos y a controlar
tu emotividad
esa que desde tu infancia
"te hacía llorar sin motivo aparente"
consumiéndote con mi misma enfermedad
aunque Santo Domingo no fuera Amherst
pueblecito cárcel de Massachussetts
para tu menos afortunada colega
la tímida Emily Dickinson.

V.
Cimbreante arcoiris decapitando la palabra...
...los siete poemas que publicó los dió a la luz
como las Bronte, anónimadamente,
porque era impropio para una mujer
preguntar, responderse y volver a preguntar...
"¿Cuántas veces estos pies tan bajos
habrán de destacarse?
- sólo la boca soldada podía decirlo-
trate ¿podría usted remover esta horrorosa cerradura?
trate ¿podría usted levantar las aspas de acero?"

IV.
Verde, rojo, violeta, en el suelo todos los azules
...la diferencia es que tú conociste el amor
más tarde y ya cuando lo conociste otros amores
- la Patria y el Magisterio-
te habían inmunizado contra el refugio
en los mundos interiores responsable
de que de Emily sólo se publicaran siete
de sus mil ochocientos poemas.

VII.
Amarilla conjura de tules...
...ahora que hablaremos de Patria-Salomé
patria no es sólo Salomé la que cantas
en tus ruinas... ¡Patria desventurada!
Patria eres tú y tus largas horas
tus momentos de angustia triste
Patria era tu hijo Pedro
y tu mar (ido) Francisco
Patria es esta cotidianidad menospreciada
estos mundos cuya gloria está
en lo que se les niega de glorioso.

"En seguida trajeron su cabeza en una bandeja,
se la entregaron a la muchacha,
y esta se la llevó a su madre".

Mateo 4:12

19 de agosto de 2012

Recordando a Garcia Lorca


LLUVIA

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable,
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!


CANCION OTOÑAL 

Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas,
pero mi senda se pierde
en el alma de la niebla.
La luz me troncha las alas
y el dolor de mi tristeza
va mojando los recuerdos
en la fuente de la idea.

Todas las rosas son blancas,
tan blancas como mi pena,
y no son las rosas blancas,
que ha nevado sobre ellas.
Antes tuvieron el iris.
También sobre el alma nieva.
La nieve del alma tiene
copos de besos y escenas
que se hundieron en la sombra
o en la luz del que las piensa.

La nieve cae de las rosas,
pero la del alma queda,
y la garra de los años
hace un sudario con ellas.

¿Se deshelará la nieve
cuando la muerte nos lleva?
¿O después habrá otra nieve
y otras rosas más perfectas?
¿Será la paz con nosotros
como Cristo nos enseña?
¿O nunca será posible
la solución del problema?

¿Y si el amor nos engaña?
¿Quién la vida nos alienta
si el crepúsculo nos hunde
en la verdadera ciencia
del Bien que quizá no exista,
y del Mal que late cerca?

¿Si la esperanza se apaga
y la Babel se comienza,
qué antorcha iluminará
los caminos en la Tierra?

¿Si el azul es un ensueño,
qué será de la inocencia?
¿Qué será del corazón
si el Amor no tiene flechas?

¿Y si la muerte es la muerte,
qué será de los poetas
y de las cosas dormidas
que ya nadie las recuerda?
¡Oh sol de las esperanzas!
¡Agua clara! ¡Luna nueva!
¡Corazones de los niños!
¡Almas rudas de las piedras!
Hoy siento en el corazón
un vago temblor de estrellas
y todas las rosas son
tan blancas como mi pena.

18 de julio de 2012

AH, QUE TÚ ESCAPES


AH, QUE TÚ ESCAPES
Ah, que tú escapes en el instante
en el que ya habías alcanzado tu definición mejor.
Ah, mi amiga, que tú no quieras creer
las preguntas de esa estrella recién cortada,
que va mojando sus puntas en otra estrella enemiga.
Ah, si pudiera ser cierto que a la hora del baño,
cuando en una misma agua discursiva
se bañan el inmóvil paisaje y los animales más finos: 

antílopes, serpientes de pasos breves, de pasos evaporados,
parecen entre sueños, sin ansias levantar
los más extensos cabellos y el agua más recordada.
Ah, mi amiga, si en el puro mármol de los adioses
hubieras dejado la estatua que nos podía acompañar,
pues el viento, el viento gracioso,
se extiende como un gato para dejarse definir.

(Enemigo rumor, 1941)
José Lezama Lima.

17 de julio de 2012

El castrismo y Lezama Lima

Por 

Con gran estupor leo una entrevista hecha al ministro de Cultura de Cuba, señor Armando Hart, aparecida en su prestigioso periódico el lunes 14 de marzo de 1983. El señor Hart, en respuesta a una pregunta del entrevistador, Juan Cruz, dice textualmente: "Nosotros no hemos tenido marginado a Lezama Lima".Para responder a esa falacia creo oportuno dejar que conteste el propio Lezama Lima al señor ministro de Cultura de Cuba. (Todas las citas están tomadas de Lezama Lima, José. Cartas (1939-1976). Editorial Orígenes. Madrid, 1979). "El cuadro no puede ser más sombrío, incierto y aterrador. Te escribo sin querer entristecerte, pero creo que tú, mi hermana, tan responsable, debes conocer. Para que sepas en los días tan angustiosos en que nos hemos desenvuelto y que aún no hemos rebasado". (Página 229, abril de 1971.)
"Recibí tu carta sobre el premio de Italia. Me extraña que digan que no han recibido ni siquiera una carta de agradecimiento. Les he mandado cables y les escribí dándoles las gracias. No he recibido la menor noticia interior ni exterior sobre el premio. Todo es muy raro". (Página 248, 20 de diciembre de 1972.) "El Fondo de Cultura Económica de México nos invitó a María Luisa y a mí a hacerle una visita a aquel país. Pero no se pudo resolver el asunto de la salida. Como tú sabes, me han invitado el Instituto Latinoamericano de Cultura y la casa editorial Alianza Editorial a un congreso en México; pero todo se queda en el aire". (Página 252, junio de 1971)
"La universidad de la Aurora, en Cali, Colombia, me invitó al IV Congreso de la Narrativa Hispanoamericana con tal de que diera una conferencia con otros dos es
Pasa a la página 8
Viene de la página 7
critores. Llegaron los pasajes aquí, a La Habana, pero el resultado fue el de siempre: no se me concedió la salida. Ahora recibo otra invitación del Ateneo de Madrid para dar unas conferencias. Siempre acepto, pero el resultado es previsible". (Página 257, agosto de 1974.) "Por la noche María Luisa y yo leemos algún libro que nos gusta, como el maravilloso Diario de Paúl Klee. Me parece que vivo esas existencias maravillosas, mientras permanezco, aunque con disgusto, inmovilizado, pues en el año pasado y en éste he recibido como seis invitaciones para viajar a España, a México, a Italia, a Colombia, y siempre con el mismo resultado. Me tengo que quedar en mi casita hasta que Dios quiera". (Página 259, 1 de septiembre de 1974).
"Pero ellos saben o deben saber (las editoriales) que aquí no se pueden mandar obras al extranjero. Ahora bien, fíjate bien en esto: la casa A dice vagamente que por la edición de Paradiso me pagarían una estancia en Barcelona. Otra picardía más, pues de sobra saben ellos que aquí no se autoriza la salida. A mí, como sabes, me han invitado como seis veces y no he logrado nunca la autorización de viaje. (Página 261, 5 de septiembre de 1974.) ".
Estas cuartillas se harían interminables si sigo copiando evidencias. Sólo me resta pedir al ministro de Cultura de Cuba que siga considerando a mi hermano como no persona, tal como lo hizo la revolución castrista en los últimos años de Lezama Lima. /
 http://elpais.com

27 de junio de 2012



Guardo el cascaron de tu sonrisa
y el esqueleto de tu alma aun
me hace cosquillas
alrededor de mis pensamientos.

Desearía no verte o quizás
verte de lejos
para que el olvido
no sea un pretexto.

El beso aquel, donde está?

Donde está la sombra de tu cuerpo
que quedó como escena de crimen
entre sabanas?

Por los menos
los insomnios valieron la pena
porque se consumieron en orgasmos.

Los licores no terminaron en resaca
el sol no salió en la mañana
no porque le dio la gana
sino porque estaba lloviendo
y, estaba yo viendo
como te morías
al no comprender
que era la última vez
que estábamos juntos.

© Francisco Henriquez Rosa

8 de junio de 2012

Feliz Cumpleaños Poeta Marechal



Canto de otras vidas

Silencio,
sangre de campanas muertas.
Llanto de las casas vacías
que imploran un retorno de niños...

Yo sé un canto sin nombre
que fructifica en el silencio.
Una canción de aquellas que soldaban tus párpados
cuando la lámpara florecía
en los aposentos mojados de sombra.

Entonces hubo dedos color de reloj
y un perfume de llantos antiguos en la ropa vetusta.

(Hay que tirar guijarros musicales
al fondo del silencio:
el silencio responde con su voz de agua muerta.)

¡Tus manos!
Veo tus manos desgarradas
en cinco tiras de cansancio.

¿En qué viejo episodio se gastaron tus dedos?
La vida fue un liviano cascabel en tus ropas
¡y has echado a rodar el juguete del mundo
yo no sé en qué mañana de libro con viñetas!

El cántaro vacío de tus ojos
ha mordido la fuente de algún sol en pañales...

(Todo está en el silencio
y en la fatiga de tus brazos.)

Una mañana tus ojos de Simbad arponearon el sol.
En madera profunda
tallaste el mascarón de un navío fantasma:
un mascarón de gestos petrificados
que mordió la carne frutal de aquel día sin nombre.

Entonces un mar sin leyendas
habló de tu origen a dioses color de esponja.

Y el viento no había pisoteado todas las distancias.
El viento niño rompió el juguete de tus Cantos
y hacía danzar en sus horcas
a los piratas de tu miedo...

¡Quién te dijo una noche que la muerte
sólo un tapiz de sueño era!

¡Quién te enseñó una noche de qué modo la vida
se acostaba en sus linos,
como tú, de pequeño,
cuando en los labios de tu madre
nacían llavines de música para tus ojos!

¡Quién te habló de la muerte
y de un retorno en caballos festivos!

(Yo sé un canto de abuelas;
el silencio responde...)

¡Tus pupilas
-amente fieles a la hoguera
que abrió incurables llagas en la noche de añil!

¡Qué vieron tus pupilas? ¿Qué vieron
la barba color hoja seca de los ancianos
t6rax de hombres adustos
hablaban un lenguaje aprendido en la boca del viento?

Una voz deshizo el collar de tu nombre,
una voz musical de nodriza recién castigada...

¡ Todo está en el silencio!
He ahí tus pasos amigos de una tierra sin edad.
Y la mujer a tu carne ceñida, igual que una ropa de llamas.
Y un amor traslúcido como el reír de los niños
que mataron pichones de alondra junto al Río Dios.

Todo está en el silencio
y en la fatiga de tus brazos.
Has roto la ventana de un Olimpo sin risas
y salieron los dioses en pantuflas
esgrimiendo sus rayos de juguete...

¡De qué metal será la palabra
que infantilice los labios del mundo!

¡Qué harás con tus manos de cinco tiras
en el puente de las noches, cazador sin sueño!

Yen el oeste un pájaro se alza:
con el pico enhebrado de música
viene cosiendo el traje de una edad.


De "Días como flechas" 1926

 Leopoldo Marechal nace en Humahuaca 464, Ciudad de Buenos Aires, el 11 de junio de 1900. Poeta, narrador, dramaturgo y ensayista. Fue maestro y profesor de enseñanza secundaria. 
 Durante el período 1944-1955 ocupó cargos oficiales. Esta última circunstancia lo llevó al enfrentamiento político con antiguos compañeros de generación literaria y relegó su propia obra al olvido durante dos décadas. Las nuevas generaciones, en cambio, redescubren la obra de Leopoldo Marechal, precursora-sobre todo en la narrativa- de las búsquedas de la literatura latinoamericana. La estrecha relación vida-obra, el voluntario exilio espiritual, la firmeza de sus convicciones, deben sumarse a los datos concretos de su biografía. La incidencia de lo autobiográfico en lo literario es, quizá un rasgo definitorio: la infancia en un barrio de Buenos Aires, los paseos por el campo, en Maipú, la labor de maestro que comienza a los veinte años, los viajes a Europa, elementos que Marechal recrea en su literatura, experiencia y vivencia que hacen no sólo a su formación sino al sentido de su obra. A los doce años escribe sus primeros versos sin dejar por eso de deambular por las calles prefigurando al poeta que, años después, descubrirá sus símbolos. Durante la década del 20 colabora en el periódico literario Martín Fierro (véase) y en la revista Proa. En 1926 viaja por primera vez a Europa, frecuenta en España a los redactores de La Gaceta Literaria y la Revista de Occidente, y se reúne en Francia, con los pintores y escultores del llamado "grupo de París": Butler, Basaldúa, Berni, Bigatti, Forner, Fioravanti, Spilimbergo. En 1929 realiza su segundo viaje a Europa. En 1930, en París, escribe los capítulos iniciales de Adán Buenosayres (véase). Se casa con María Zoraida Barreiro, quien habría de fallecer en 1947, y a quien dedica Laberinto de Amor. En 1948 viaja otra vez a Europa. En 1950, decide convivir con Elbia Rosbaco, inspiradora de algunos de sus poemas. Muere el 26 de Junio de 1970 en Buenos Aires.

10 de febrero de 2012

Julia de Burgos



Media noche

Se ha callado la idea turbadora
y me siento en el sí de tu abrazo,
convertida en un sordo murmullo
que se interna en mi alma cantando.

Es la noche una cinta de estrellas
que una a una a mi lecho han rodado;
y es mi vida algo así como un soplo
ensartado de impulsos paganos.

Mis pequeñas palomas se salen
de su nido de anhelos extraños
y caminan su forma tangible
hacia el cielo ideal de sus manos.

Un temblor indeciso de trópico
nos penetra la alcoba. ¡Entre tanto,
se han besado tu vida y mi vida...
y las almas se van acercando!

¡Cómo siento que estoy en tu carne
cual espiga a la sombra del astro!
¡Cómo siento que llego a tu alma
y que allá tú me estás esperando!

Se han unido, mi amor, se han unido
nuestras risas más blancas que el blanco,
y ¡oh milagro! en la luz de una lágrima
se han besado tu llanto y mi llanto...

¡Cómo mueren las últimas millas
que me ataban al tren del pasado!
¡Qué frescura me mueve a quedarme
en el alba que tú me has brindado!



 Alba

¡Oh la noche regada de estrellas
que envió desde todos sus astros
la más pura armonía de reflejos
como ofrenda nupcial a mi tálamo!

¡Cómo suena en mi alma la clara
vibración pasional de mi amado,
que se abrió todo en surcos inmensos
donde anduve mi amor, de su brazo!

La ternura de todos los surcos
se ha quedado enredada en mis pasos,
y los dulces instantes vividos
siguen, tenues, en mi alma soñando...

La emoción que brotó de su vida
-que fue en mi manantial desbordado-
ha tomado la ruta del alba
y ahora vuela por todos los prados.

Ya la noche se fue; queda el velo
que al recuerdo se enlaza, apretado,
y nos mira en estrellas dormidas
desde el cielo en nosotros rondando...

Ya la noche se fue; y las nuevas
emociones del alba se han atado.
Todo sabe a canciones y a frutos,
y hay un niño de amor en mi mano.

Se ha quedado tu vida en mi vida
como el alba se queda en los campos;
y hay mil pájaros vivos en mi alma
de esta noche de amor en tres cantos...



 VIAJE ALADO

Hoy me acerco a tu alma
con las manos amarillas de pájaros.
La mirada corriendo por el cielo,
y una leve llovizna entre mis labios.

Saltando claridades
he recogido el sol en los tejados,
y una nube ligera que pasaba
me prestó sus sandalias de aire blando.

La tierra se ha colgado a mis sandalias
y es un tren de emoción hasta tus brazos,
donde las rosas sin querer se fueron
unidas a la ruta de mi canto.

La tragedia del mundo
de mi senda de amor se ha separado,
y hay un aire muy suave en cada estrella
removiéndome el polvo de los años.

Hasta mi cara en vuelo
las cortinas del mar se me treparon,
y mis ojos se unieron a los ojos
de todas las pupilas del espacio.

Anudando emociones
sorprendí una sonrisa entre mis manos
caída desde el pájaro más vivo
que se asomó a mirar mi viaje alado.

Por encima del ruido de los hombres
una larga ilusión se fue rodando,
y dio a inclinar la sombra de mi mente
en el rayo de luz de tu regazo.

Como corola al viento,
todo el cosmos abrióseme a mi paso,
y se quedó en el pétalo más rosa
de esta flor de ilusión que hasta ti alargo...



Julia de Burgos (17 de febrero de 1914 - 6 de julio de 1953), nacida en Carolina, Puerto Rico es considerada por muchos críticos como la más excelsa poeta nacida en Puerto Rico.

Notas Adrede

  "Vivimos la   vida Adrede   en  este  mundo fragmentado  como único eslabón  de la esperanza.  Adrede caminamos a veces sin rumbo  pa...